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ORGANIZANDO UN VIAJE A MARRUECOS

Marruecos era, sin duda, uno de mis viajes pendientes en la vida. Es un país que siempre me ha supuesto sentimientos encontrados por lo exótico y peligroso a la par que verdadero y con encanto que siempre me ha parecido. Así que, con mi chico, decidimos hacer un viaje de 7 días por este enigmático país. Como no teníamos mucho dinero y tampoco muchas opciones de coger tantos días juntos, decidimos seguir los consejos de mi serie de posts “CÓMO VIAJAR Y HACERLO MÁS BARATO” y nos cogimos unos días a principios de Julio, cuando las temperaturas no suben de 40º durante el día y son más frescas por la noche. Así comenzamos organizando un viaje a Marruecos.

Teniendo las fechas claras y los billetes comprados, nos pusimos a pensar cuál era nuestra prioridad en el viaje y nos dimos cuenta que, sobre todo, no podíamos perdernos el desierto y vivir la esencia del país. Nos pusimos a buscar ideas y contactamos con varias empresas de viajes por el desierto. Al final, nos quedamos con la que creímos que se adaptaba mejor a nosotros, NOMAD EXPEDITIONS 4X4. Resultó que, al ser unas fechas no muy demandadas, nos salía por un precio similar viajar en grupo que hacer un viaje más personalizado en 4×4 con un guía local privado y nos por lo que nos decantamos por esta opción. Además, escogimos también dormir en una haima superior en el desierto al que iríamos en dromedario.

Una vez teníamos todo organizado al desierto de Merzouga, acordamos hacer un viaje de 4 días comenzando directamente a nuestra llegada al aeropuerto, decidimos que nos quedaríamos en Marrakech y disfrutaríamos de la ciudad y sus alrededores. Así, dejaríamos el resto de lo que nos gustaría visitar para otra ocasión.

Teníamos los vuelos, el viaje completo al desierto de 3 días y sólo nos quedaba encontrar un hotel para alojarnos los otros 3 días que estaríamos en la ciudad. Si algo teníamos claro, era que queríamos alojarnos en un Riad que abundan por la zona antigua de la ciudad por lo que nos pusimos manos a la obra y, tras mucha búsqueda, nos decantamos por reservar en un precioso dar que acababan de abrir llamado Riad Dar Justo. Además, tenía restaurante y un hamman que nos daría la oportunidad de relajarnos y recuperarnos del viaje por el desierto.

Con esto, teníamos lo más importante del viaje asegurado y sólo quedaría revisar qué ver y hacer cuando estuviéramos allí. Organizando un viaje a Marruecos estaba hecho, sólo quedaba disfrutarlo.

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