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EXPERIENCIA ACUÁTICA EN EL PORTÚS

La Región de Murcia tiene unos 250km de costa impresionantes, la llamada Costa Cálida. En ella, no sólo te puedes bañar, sino también disfrutar de un sinfín de actividades que harán de la experiencia, una de los mejores veranos de tu vida. Pero si hay un momento que disfruté en mi Región, sin duda es la experiencia acuática en El Portús, una pequeña cala al lado de Cartagena, que me muero por contarte.

La Playa El Portús

Pero, como imagino que ya sabrás, me gusta empezar por el principio. Deja que te explique todo lo que debes saber sobre el Portús, una playa apartada de canto rodado con aguas cristalinas idílica.

¿Cómo llegar?

La playa El Portús es una playa a 11km de Cartagena. Desde Cartagena, sólo debes ir dirección a Tentegorra y la Azohía y seguir las indicaciones de la carretera RM-21 que te llevará al Portús.

Prácticamente la única forma de llegar es en coche. Te dejo aquí la dirección de Google Maps.

Información práctica

Aparcar en El Portús es una tarea muy complicada. Con apenas 350 metros de costa y unas poquitas casas tipo chabolas, el pequeño parking se llena enseguida. Por eso, te recomiendo que, si tu idea es ir a esta pequeña playa idílica, vayas temprano para poder aparcar bien y de forma gratuita.

Recuerda que la policía va con regularidad a revisar que los coches estén bien aparcados y ponen multas.

Otro tema que tienes que tener en consideración es que no hay duchas para después del baño en el mar, pero sí hay aseos públicos. La playa es de pequeños cantos rodados por lo que es fácil de limpiar y también hay servicio de salvavidas.

En el lugar, además, hay un pequeño chiringuito llamado Chiringuito Tio Pencho. En él podrás tomar las tapas típicas de la zona y también el famoso café asiático cartagenero. Eso sí, sólo puedes pagar en efectivo así que ve preparad@.

La playa es un rincón idílico donde hacer snorkel y tomar un baño refrescante en aguas transparentes de un azul intenso. Pero además, cuentan con una empresa de actividades acuáticas que te van a sorprender.

Yo hice una que me encantó y que te contaré a continuación.

El Portús

Experiencia Acuática en el Portús

Fui con unas amigas y nos apetecía no sólo pasar el día tomando el sol, sino que las convencí para probar una actividad que llevaba tiempo queriendo hacer: kayak y visita a una de las cuevas de la zona con lagos interiores.

La empresa se llama Portuskayak, se encuentra en el mismo El Portús, no tiene pérdida.

La actividad por la que nos decantamos fue ir a visitar la Cueva del Gigante.

La Cueva del Gigante está ubicada en el Espacio natural La Muela, Cabo Tiñoso y Roldán y que sólo se puede acceder a ella por mar o haciendo espeleología. En su interior, se encuentra un lago de agua salobre por filtración marina.

La actividad, en resumen, consiste en ir en kayak remando desde la playa El Portús hasta donde se encuentra la entrada a la cueva. Desde el kayak, nadar hasta la orilla, caminar un trozo hasta llegar a la entrada misma y luego hacer el recorrido interior hasta el lago mismo. Y eso fue lo que hicimos.

Realizan la actividad a la cueva del Gigante cada día, excepto lunes, en dos turnos: mañana y tarde. Los horarios podrás confirmarlos con ellos ya que varían cada año.

Comenzamos la experiencia acuática de esta empresa en su misma sede. Es recomendable llegar un poco antes para confirmar todo. Al llegar, lo primero que hicimos fue revisar que nuestra reserva estuviera correcta. Tras esto, nos dieron el equipo que necesitábamos: pala, chaleco salvavidas y casco, además de un bote estanco común para nuestras pertenencias.

Preparadas para la experiencia

Para la excursión necesitarás llevar: bañador, ropa cómoda deportiva, deportivas que puedan mojarse o escarpines con buena suela, crema solar (a poder ser biodegradable), gorra y gafas de sol, un almuerzo y agua así como una toalla y ropa de recambio.

Tras ponernos nuestra nueva equipación, en grupo, nos dieron una clase sobre lo que nos esperaba y cómo hacer uso del remo en el kayak. Nos contaron que estaríamos remando en un kayak a mar abierto durante unos 20-30 minutos. A la actividad nos acompañarían dos guías y una embarcación de apoyo a motor. Además, tienen un seguro que cubre cualquier problema que pueda ocurrir.

Una vez acabaron las explicación, tocaba ponerse manos a la obra: coger el kayak y lanzarnos al mar.

El recorrido fue muy emocionante y bonito, aunque a veces se hace duro si hay oleaje o corrientes. Rodeando el parque natural y dejando atrás El Portús, fuimos haciéndonos camino a través de aguas cristalinas y disfrutando del entorno y de las explicaciones que nos fueron dando sobre el paisaje. Incluso vimos estrellas de mar y otras especies acuáticas.

Remando hacia la cueva

Al llegar a la zona de la entrada, tocó coger los botes estancos, dejar los remos y lanzarnos al agua para, nadando, llegar a la zona de rocas por donde acceder a la cueva. Allí hicimos un pequeño descanso para beber agua. Después, seguimos las indicaciones de las guías para llegar por un camino hasta la entrada.

No hay palabras para describir lo bonita que me resultó la entrada y el momento que vives una vez allí. Y encima sabes que sólo es el comienzo. Pero ¡qué comienzo!

Tras agruparnos, tocaba comenzar el recorrido por dentro de la cueva con linternas hasta el lago. Nos esperaba un lago salobre con una temperatura bastante buena donde darnos un baño. Gracias a las linternas sumergibles, y a las indicaciones de las guías, estuvimos explorando la cueva a nado por las tres cavidades y fue precioso. Dentro es bastante imposible hacer fotos por lo que sólo te queda apuntarte a esta experiencia acuática en El Portús para verlo con tus propios ojos.

Tras el chapuzón dentro, tocaba deshacer nuestros pasos y tomar nuestro almuerzo a las afueras de la Cueva del Gigante. Además, si llevas material para hacer snorkel, podrás disfrutar de una zona de espectacular valor medioambiental.

Vistas desde la cueva

Una vez finalizado el tiempo de reposo, nos tocó volver nadando a los kayak, montarnos en ellos, tarea un poco complicada he de decir, y volver a la playa remando nuevamente. La vuelta se nos hizo algo más dura porque hubieron menos pausas y el calor, si lo haces por la mañana como nosotras, apreta más.

Al llegar, dejamos todo en la misma sede y nuestra actividad acabó. Fue una experiencia que tengo muchas ganas de repetir.

Si te interesa, puedes mirar aquí los precios.

Tras esta experiencia acuática en el Portús, sólo nos quedó irnos a tomar unas tapas y una buena bebida refrescante al chiringuito y darnos un buen chapuzón en la preciosa cala de aguas cristalinas.

Y si lo tuyo es el mar, te recomiendo las 5 playas que visitar en Murcia.

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