FOODIE

PIZZAS, SU HISTORIA Y MI TOP 10

Como empieza a ser habitual en el blog, esta semana os traigo otro artículo de investigación foodie que me lleva a hablaros de pizzas, su historia y mi top 10 de las mejores de Barcelona. Durante este artículo hablaremos de su origen, sus tipos y mis favoritas por toda la ciudad condal, ¿me acompañas?

PRECEDENTES

Y como me gusta empezar por el principio, debo aclarar que en este artículo hablaré de la pizza tal y como la conocemos hoy día. Sé, y hay información que lo respalda, que existen referencias de una especie de pizza en la era romana que se hacía frita y a la que se le añadía queso y dátiles. Pero yo no puedo considerar esto pizza, aunque sí un precedente de la misma. ¿Y por qué es eso? Bueno, cuando piensas en pizza, ¿qué ingredientes te vienen a la mente siempre? Una masa, tomate y queso gratinado, ¿no?

Bueno, pues aunque existen muchas referencias de unos alimentos previos a la pizza que conocemos, la misma no fue creada hasta el siglo XVIII en Nápoles. 

Además, como curiosidad, la primera vez que se usa el término “pizza” fue en un libro de cocina italiana de alrededor del 1000 d.C. Así mismo, las primeras referencias de hornos de pizzas datan del siglo XVII. 

ORIGEN Y EVOLUCIÓN

Pero, entonces ¿por qué hasta el siglo XVIII no podemos decir que realmente “nació” la pizza? Pues porque no es hasta este siglo que se expande el uso del tomate, nuestro tercer ingrediente clave, en Europa y procedente de América. 

De hecho, la primera pizzería del mundo fue la pizzería N’Tuono del famoso en la época Antonio Testa y data de 1732. Sin embargo, la pizza seguía siendo considerada una comida de pobres. 

pizza Giana de Can Pizza

¿Y por qué? Pues porque aunque el tomate estaba más extendido, seguía considerándose un alimento de pobres e incluso venenoso y causante de enfermedades. Es por eso que sólo se consumía por pobres, y en puestos más o menos callejeros, hasta bien entrado el siglo XIX.

Ejemplo de ello, lo encontramos en el nacimiento de la pizza Marinara, una pizza nacida como alimento para los marineros ya que sus ingredientes se conservan mucho tiempo por lo que podían transportarse fácilmente. Los mismos marineros la elaboraban en sus largos viajes o cuando llegaban a puerto.

La leyenda, que se ha demostrado falsa a posteriori, dice que fue la reina Margarita quien extendió su consumo tras su visita a Nápoles en 1889. Según cuenta, tras degustar una pizza del pizzero Raffaele Esposito en su pizzería Brandi quedó tan maravillada que comenzó a consumirla más regularmente. De hecho, se dice que el nombre de la pizza Margarita (con tomate, queso y albahaca) fue dado en honor a dicha reina tras ver en la misma los colores de la bandera italiana (rojo, blanco y verde).

Pero entonces, si todo lo de la reina Margarita es una leyenda, ¿cómo pudo un alimento típicamente napolitano extenderse no sólo por toda Italia sino por todo el mundo siendo uno de los platos más consumidos en la actualidad?

rincón del local Madre Lievito LAB Sant Martí

Bueno, según el profesor David Gentilcore, existen una serie de circunstancias y causas que llevaron a este popular plato a extenderse por toda Italia y entre la clase más pudiente. Y es que no podemos olvidarnos que Italia durante el siglo XIX vivió momentos de tensión anteriores a la unificación del territorio bajo el reinado de los Saboya. 

De hecho, no es casualidad que la reina Margarita estuviera en Nápoles ya que los reyes (antes de su subida al trono) eligieron esta ciudad para su residencia como símbolo de acercamiento, pero también con intención de italianizar Nápoles.

El último de los motivos que el profesor Gentilcore da es también el triunfo de la cocina local sobre la francesa que estaba tan de moda cuando los Borbones gobernaban la zona.

Y así fue como se extendió por toda Italia. ¿Y cómo llegó al resto del mundo?

En este caso, existen dos claros orígenes que tienen su inicio a principios del siglo XX. 

Por un lado, se dice que fueron los soldados aliados que fueron destinados al sur de Italia durante la Segunda Guerra Mundial los que la “redescubrieron” mientras liberaban el territorio de las tropas de Mussolini y Hitler. Éstos, se llevaron este apetitoso plato a sus lugares de origen. Por otro, se dice que fue gracias a la diáspora que los italianos hicieron a América durante principios de este siglo los que se llevaron las recetas y el saber hacer de este plato a ciudades como Nueva York, Chicago o Buenos Aires. 

Y esta es la historia de este gran alimento que ha conseguido gustar a todo el mundo.

TIPOS

Ya sabemos que actualmente hay muchos tipos y nombres de pizzas dependiendo de su lugar de procedencia (americana, argentina, italiana,…), de sus ingredientes (de marisco, de jamón, vegetal, hawaiiana,…) o incluso, de su masa.

Y es precisamente por la masa que voy a dividir los tipos de pizzas en dos esenciales ya que tanto la primera (procedencia) como la segunda forma (ingredientes) de diferenciarlas me parece muy aleatoria.

PIZZA NAPOLITANA

pizza napolitana
Pizza Madre Lievito

La pizza napolitana (u original como a mí me gusta llamarla) es una pizza cuya masa es elástica y suave. Es la que sueles encontrarte en los restaurantes en forma redondeada.

Se basa en una masa muy hidratada (70g de agua por cada 100g de harina) lo que permite esos bordes tan elevados y con muchos alveolos (palabra técnica para denominar esos grandes agujeros que se forman en la masa fermentada). 

Suele cocerse en horno de leña o similar a altas temperaturas (en ocasiones a 700º) durante no más de 90 segundos.

Es la masa que usan en la mayoría de los restaurantes italianos que conoces.

PIZZA ROMANA

pizza romana
Pizza Le Romane

La otra gran pizza conocida y cuya receta podrás encontrar en mi sección de recetas, es la que comunmente llamamos “pizza al corte”.

Es esa masa crujiente y sin bordes, ligeramente gorda, que encuentras de forma rectangular en muchos sitios. Esto se consigue gracias a una hidratación baja (50g de agua por cada 100g de harina).

Suele cocerse durante unos 3 minutos en horno y queda estupenda. Una variación diría que es la Siciliana cuya masa es más gruesa y esponjosa, tipo focaccia. 

RECOMENDACIONES

Y una vez que hemos hablado de la pizza, su origen y tipos, sólo queda hablar de mi top 10 en la ciudad condal. Debo decir que me ha resultado muy difícil ponerlas en posición así que he decidido ponerlas aleatoriamente. 

LA BALMESINA

Este rincón de la Calle Balmes, muy cerca de Travessera de Gracia y Diagonal, es un rincón italiano increíble.

Pizza de la Balmesina

De gran amabilidad y profesionalidad, siempre está lleno por lo que te recomiendo que reserves. Su trato es excelente incluso durante la reserva y, aunque los verás moverse frenéticamente siempre tienen una sonrisa y un trato super cercano. 

Lo conozco de hace años y no me extraña que lo consideren uno de las 50 mejores pizzerías de Europa. Poco me parece la verdad.

Mi pizza favorita (aunque no las he probado todas) es la Giana y no puedes olvidarte de probar su tiramisú. Lo mejor que tiene es que puedes elegir entre dos tipos de masa distinta, una con harina “blanca” y otra de espelta integral. 

Su precio oscila los 20€ (dependiendo de lo que consumas), pero entre semana sirven un menú de unos 12€ con pizza, bebida y postre que te dejará más que bien. También tienen otro menú de comida italiana.

MUCHO PIZZERIA

Muy cerquita de Francesc Macià, una de las plazas míticas de la ciudad, en pleno barrio de Sant Gervasi.

rincón donde se realizan las pizzas

Este pequeño y esquinero local es más grande de lo que parece con una decoración muy cuidada y en tonos rojos cuyo fondo es el protagonista. No en vano es donde se encuentra la cocina y el horno desde donde salen todos los platos y es un gustazo verlos moverse.

Obra de Xevi Ramon y Jordi Vilà, se nota la mano de un experto panarra y de un chef de categoría en la carta y los platos. Sin duda, la masa de sus pizzas es la que más me sorprendió y gustó de todas las que aparecen en la lista. Es ligera y muy digestiva.

Probablemente los más nuevos de la lista, abrieron no hace mucho y sin duda han llegado para quedarse. Su carta es una oda al mediterráneo y sus platos son cuidados al detalle. Tanto es así que el tiramisú (pensado para compartir) te lo preparan en el momento y delante de ti como parte de la experiencia. Y vaya con la experiencia, mola y MUCHO.

De las que he probado, me quedo con la pizza gran Bazar a la montañesa y el tiramisú de pistachos. Realmente deliciosos. 

El precio ronda los 20-25€, dependiendo de si pides entrantes o no.

PARKING PIZZA

detalle de pizzas speck y trufa Parking Pizza

Aunque ahora tienen varios locales más, en el imaginario de los barceloneses Parking Pizza es un garage que pasa desapercibido en pleno Passeig Sant Joan, muy cerca de la plaza Tetuán. 

Es una idea de los dueños Marcos Armenteras y Berta Bernat que, con más de 15 años de experiencia en la hostelería, abrieron el local tras un año sabático. El lugar en sí ya es toda una atracción y es que realmente estás en un parking con sus señales en el suelo indicando las plazas. El entorno acoge en el centro largas mesas con taburetes bajos de cartón huecos donde guardar tus pertenencias mientras le rodean los diferentes puestos de cocina existentes. Al fondo, como no podía ser de otra manera, el gran horno que vigila y preside el lugar.

rincón de Parking Pizza en Passeig Sant Joan

Este lugar tiene alma propia y su lugar destacado en la ciudad. Además, de la misma firma y en un rincón de la entrada, se encuentra también Parking Pita donde degustar pitas y comida muy buena. Gran opción si, como suele pasar, hay una cola larga y tienes hambre. No suele haber tanta gente. Porque si algo “malo” tiene este lugar es que no reservan.

Mi favorita es la pizza Speck aunque la gran triunfadora del lugar suele ser la de Trufa. Mi recomendación es que vayas acompañad@ y pidas varias para compartir.

Otra vez, el precio ronda los 20-25€ dependiendo de entrantes y postres.

MADRE LIEVITO

Aunque tienen varios, yo suelo visitar el Madre Lievito LAB San Martí en pleno El Parc y La Llacuna del Poblenou (cerquita de Glories). Considerada de las 50 mejores pizzerias de Europa y la primera de Barcelona.

El lugar te recuerda inmediatamente a Nápoles con su colada colgando y con un horno de leña que, otra vez, se encuentra en el fondo, a la vista, con el pizzero controlando y presidiendo el lugar. El lugar tiene mucho encanto y está lleno de detalles y objetos reutilizados de muebles antiguos que te recuerdan a otra época totalmente distinta.

Con gran trasiego y una atención napolitana, rápida, amable y ligeramente escandalosa, te sientes en el sur de Italia y lo vives como un auténtico mediterráneo.

Mi favorita aquí es la Margarita que, dicho sea de paso, es mi pizza favorita de todas y su aceite picante… Madre mía, ¡para valientes!. De lo que más me gustó fue su Babá al Ron, un postre típico napolitano que no he encontrado en otro lugar y que sabe igual que los que probé en Nápoles. Se trata de un bizcocho con forma de seta empapado en almíbar de ron que lo deja extremadamente jugoso a la vez que esponjoso. 

El precio oscila los 15-20€ lo que lo hace de los más baratos de la lista.

LE ROMANE

En la Eixample Esquerra, cerca del Hospital Clínic, se encuentra esta pizzería romana, la única auténticamente de toda la lista. 

Rincón del local de Le Romane

Regentada por Renato y Loredana, son la cabeza de una gran familia que es el staff del lugar y que te harán sentir verdaderamente en casa nada más pisar su local. ¡Y qué local! lleno de detalles y rincones preciosos como esa vespa roja que tienen en el fondo y que es tan sumamente bonita. Lástima que no dejen subirte en ella y llevártela.

Es el lugar perfecto para los que les gusta compartir y es que una de las ventajas que el local tiene es que te dejan, bueno más bien te recomienda encarecidamente, que no escojas una sino con dos de las opciones entre las pizzas. Sí, como oyes, puedes pedir una pizza con la mitad de dos tipos distintos. 

Mi favorita es mitad de queso romano, pimienta negra y guanciale con la otra mitad de tomate, mozzarella, berenjena y queso riccotina. Un mix perfecto que se une a esa masa de larga fermentación (hasta 4 días de una fermentación lenta en nevera) que se sirve en la clásica tabla de madera cortada a trozos.

El precio ronda los 20-25€ pero tienen un menú de mediodía entre semana por 12.50€ que es ideal.

NAP

Neapolitan Authentic Pizza (NAP) tiene dos locales por la ciudad: en un rincón muy bonito en pleno Borne y también en el corazón de la Barceloneta, pero también tiene varios en Madrid y San Sebastián.

bruschettas de tomate y bufala en NAP

De los pocos que te recibe con el horno de leña a la entrada, estos dos locales te transportarán a la Nápoles más auténtica. Prepárate para escuchar italiano y ver a los camareros a un ritmo tan frenético pero a la vez relajado que te chocará. Es un lugar perfecto para degustar no sólo buena pizza napolitana de leña, sino también para unos antipasti como las bruschettas que te enamorarán.

Mi favorita aquí es la Margarita (ojo con el aceite picante) y sus bruschettas de tomate y búfala. Esta última ideal para los amantes del queso.

Los precios oscilan sobre los 15-20€ por persona, dependiendo de entrantes y postres.

FRANKIE GALLO CHA CHA CHA

local de Frankie Gallo Cha Cha Cha en el Raval

Situado en el Raval, muy cerca del Liceo de Barcelona y las Ramblas, este local te va a volver loco si, como yo, eres amante de la arquitectura y la decoración de interiores.

Local oscuro y con una fachada bastante normal, lo interesante está en el interior. Lleno de rincones y de diferentes alturas, te va a sorprender tanto o más que a mi. Y es que llega un momento, al principio, que no sé si estaba subiendo o bajando. Es un concepto muy original y que me encanta porque genera como pequeños «espacios privados” para grupos e individuales como los rincones “para parejas” o mesas de dos. Eso hace que en cada rincón se genere un clima y un ambiente único y diferente que, sinceramente, me encantó.

pizza parmigiana Frankie Gallo Cha Cha cha

Aún así, no dejes pasar la oportunidad de ir al fondo del local donde podrás admirar a la joya de la casa, el horno de leña que preside el último y más amplio ambiente de todos. Su personal es super atento y ameno y te ayudan en todo y recomiendan según tus necesidades. Incluso te modifican alguna pizza si necesitas quitar algo por alergias.

Lo más sorprendente quizá sea, si es que lo anterior aún no lo ha hecho, es que sus pizzas son bastante originales. Mi favorita, sin duda, es la Parmigiana. Qué le voy a hacer si soy una fanática de la berenjena. Su masa es de las que más consistencia tiene si no eres muy fanático a que se te caigan los ingredientes de la masa napolitana.

El precio oscila sobre los 20-25€ por persona, algo habitual en la lista.

CAN PIZZA

Can Pizza se encuentra en un callejón muy cerquita de Sagrada Familia y en la Rambla del Poblenou. Pero también se encuentra en Badalona, Vilanova, Molins de Rei, El Prat e Ibiza.

local en Sagrada Familia de Can Pizza

Idea de los hermanos Aliaga y Max Colombo, estos propietarios han sabido devolver a su lugar de origen a la pizza, al menos desde mi punto de vista. Con locales de ambiente muy “street” en los que los murales son un foco de atención, el que más he visitado ha sido el de Sagrada Familia. Situado en un local que más bien parece un patio interior cubierto, es un lugar ideal para ir con familia, amigos, en pareja o solo.

Las pizzas son auténticamente napolitanas, con bordes generosos, pizza al horno con ese toque ahumado y un buen relleno. Tan buen relleno que si te descuidas, se te cae todo mientras intentas llevarte el trozo a la boca.

Mi pizza favorita es la Melanzani, una pizza con berenjena que está riquísima.

El precio también ronda los 20-25€ por persona dependiendo de entrantes y postres.

SARTORIA PANATIERI

Con dos locales: uno en pleno Eixample Dreta, en la misma calle Provença, y otro en Gràcia, en carrer Encarnació, este lugar me enamoró.

Regentadas por Rafa y Jorge, dos grandes pizzeros, sabes que acertaste cuando, nada más entrar, encuentras madera apilada para su gran horno de leña.

Todo el equipo, te acoge como si fueras de la familia y verlos trabajar en el restaurante es puro placer. Coordinados, atentos y eficaces, es todo lo que puedes esperar de un buen servicio de sala que se une una una cocina abierta, sin secretos, al comensal para ver y ser vistos.

El ambiente es tranquilo y relajado con espacios abiertos y grandes. La decoración te recuerda a esas granjas de estilo rústico industrial de las que soy muy afín. De hecho, ya lo dice su lema «de la granja a la pizza».

Y es que si todo lo demás no te ha convencido aún, espera a probar su comida. Embutidos y alimentos preparados por ellos allí mismos como en la Italia más auténtica, mimando mucho una materia prima que se nota de calidad. Y la preparación… Si tienes oportunidad y te gusta, pide sentarte delante del horno de leña y verás cómo hacen su magia.

Tiene sus pizzas clásicas y también algunas más vanguardistas, pero se acerca a todos los gustos. De masa con borde, típicamente napolitana, no se hace pesada y estás deseando comer más y degustar ese toque ahumado que el horno de leña le da (y que preside la estancia completamente). Los entrantes están muy buenos, especialmente los embutidos que, como ya te he comentado, son de elaboración propia.

Los precios oscilan los 20-25€, de las más caras de la lista.

PIZZERIA MARAGALL

Y por último, aunque no menos importante, se encuentra esta joya del Camp De l’ Arpa, mi barrio.

Regentada por dos toscanos de pura cepa, Fabrizio y Emanuele, ellos mismos describen su pizza como una mezcla entre napolitana y romana que a mi, personalmente, me encanta.

terraza iluminada de Pizzeria Maragall

Su local pequeño en una pequeña placita de la zona es ideal para ir a cenar un viernes noche, sobre todo en verano donde en la terraza ponen unas luces de decoración y se crea un ambiente muy relajado y bonito.

Con un personal atento y mayoritariamente italiano, han creado un oasis en medio de un barrio típicamente obrero y residencial que ha conquistado el corazón del barrio. Con productos de calidad importados de Italia y con las verduras frescas compradas en una frutería cercana, su materia prima hace justicia a su masa inigualable. Sin pretensiones ni bombos, simple y auténtica como sus dueños. Un tesoro que ojalá descubras pronto.

Mis favoritas son la Margarita y la de Prosciutto crudo, rúcula y Grano Padano. Ambas espectaculares y con un tiramisú que es la guinda a una comida perfecta.

De las más baratas de la lista, por 15-20€ estarás más que servido cogiendo postre y entrante. Además, suelen tener menús y ofertas muy interesantes para llevar.

Pero es que qué se le va a hacer, soy una enamorada de este lugar. Por algo fui, de forma muy casual, su primera clienta.

Si te has quedado con ganas, te recomiendo que también intentes hacer la tuya en casa aquí. ¿Te ha gustado mi lista? ¿Conoces estas pizzerías? ¿Me recomiendas alguna? Deseando que conversemos.

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